LA GRÚA TITÁN: NUESTRA GRÚA DEL ROMPE

Muchos de nosotros y nosotras la conocíamos como la grúa del Rompe, y sin duda era el mejor termómetro para medir la valentía de nuestra adolescencia. Nos encaramábamos por su parte central, y con la inconsciencia propia de la edad, íbamos cruzando por su brazo arqueado hasta llegar a la punta. Una vez llegado a al extremo, con las manos llenas de óxido, y con la suerte de tener limpio el traje de baño, nos enfrentábamos a dos opciones: tirarnos de pies o de cabeza. Además el estado de la marea acrecentaba el reto, esto es, tirarse en marea baja y de cabezas, te colocaba ya en el podium y en el zurrumurru de todo el pueblo. ¿Queréis saber un poquito más de la historia de esta grúa? ¡Dentro video!

Foto sacada desde el Arrantzaleen Museoa

¿POR QUÉ SE LLAMABA TITÁN?
A lo largo del siglo XX se llevaron a cabo numerosas obras portuarias en toda la costa cantábrica, y para ello se adquirieron un buen número de potentes grúas capaces de mover los pesados bloques de hormigón de hasta 80 toneladas necesarios para construir los diques, escolleras y malecones de estos nuevos puertos. A pesar de que estas grúas eran de diferentes modelos y empresas, se conocieron genéricamente como ‘grúas Titán”, llamadas así por su envergadura y por su capacidad para levantar excepcionales pesos. Este vocablo en su etimología procede del latín ‘Titan’ y a su vez del griego ‘Titán’, en honor a la divinidad Titán, hijo de Urano y Gea en la mitología griega. En Bermeo tuvimos una de estas grúas, pero cerca también hubo otras, como en Getxo o en Castro.

LAS OBRAS DE PROLONGACIÓN DEL ROMPEOLAS
Las obras más importantes que se llevaron a cabo en el puerto de Bermeo y que se centraron en el Rompeolas se centran en tres momentos diferentes del siglo XX:

1) Tras la trágica galerna de 1912 se decidió la construcción de un gran dique-rompeolas que partía desde la zona conocida como Bañerie hacia las peñas de Bonitoatx. Estas obras se desarrollaron entre 1913 y 1930. La longitud inicial prevista para el nuevo rompeolas fue de 500 metros, pero posteriormente y por razones económicas, se redujo a 275 metros. Sin duda, hay que agradecer a Venancio Nardiz Alegria la realización de esta obra, ya que como ayudante del rey Alfonso XIII y diputado en Madrid gestionó de una manera influyente en Madrid para conseguir el presupuesto necesario. De ahí, el nombre al muelle Venancio Nardiz en el puerto viejo.

2) Entre 1952 y 1962 se prolongó el mencionado rompeolas en 50 metros, para rehacer el extremo caído y llegar a cubrir los cajones metálicos desplazados por el oleaje, llegándose de esta manera a una longitud total de 376 metros, desde su arranque, o sea 347 metros, si nos referimos al perfil que se tomó como origen en los primeros proyectos, asimismo se construyeron 17 metros más de refuerzo submarino.

3) Durante los años setenta y siguiendo las directrices del Plan General de Ordenación y desarrollo del puerto de Bermeo, aprobado en 1964, se llevaron a cabo unas nuevas obras para la prolongación del rompeolas, así como el muelle-taller, donde se instaló la nueva fábrica de hielo y un pabellón para la industrialización del pescado. Asimismo, durante dicho periodo se llevaron a cabo obras de remate entre las que destaca el inicio del contradique de 200 metros de longitud desde Errosape hasta la punta de Lamiaran con lo que quedaría conformada una especie de puerto exterior. La nueva prolongación del rompeolas junto con la construcción del contramuelle de Lamiaran resultarán fundamentales, ya que así el puerto quedaría resguardado y con una capacidad suficiente para albergar con seguridad a todas las embarcaciones. Hay que tener en cuenta que la falta de espacio hacía que casi un tercio de la flota tenía que desplazarse al Canal de Deusto durante los inviernos y fines de semana. El inicio del esplendor de la flota se produjo a principios de los 60 gracias a las medidas económicas puestas en marcha por la Administración Pública. El principal exponente de estas ayudas fue sin lugar a dudas la Ley de Protección y Renovación de la Flota Pesquera de 1961. Estas ayudas, junto con otras facilidades, motivaron el comienzo de la renovación de la flota, que condujo a un espectacular aumento de unidades. Se renovó prácticamente la totalidad de la flota con la entrada en funcionamiento de más de 70 nuevas embarcaciones. Ahora entendéis la necesidad que tenía Bermeo de un puerto más amplio y con garantías. Finalmente, en los años 90 y en lo que llevamos de siglo XXI, ha habido diferentes e importantes intervenciones en el Rompeolas, pero como ya no estaba la Titán no me centraré en ellas.

LA PRESENCIA DE LA GRÚA TITÁN
La historia de nuestra grúa Titán comienza en las obras del primer tercio de siglo XX. Es precisamente en este periodo cuando se instalaron diferentes grúas Titán de características similares como en Castro o Getxo (muelle de Arriluze). Previa a su instalación en Bermeo se colocó en Arketa (Ibarrangelua) justo alado de la cantera para realizar los bloques de hormigón del futuro rompeolas. La piedra se sacaba de la cantera situada en el monte Laidabaso (lado izquierdo del actual camping), y tras construir los bloques, huecos para que flotasen, eran enviados por mar a Bermeo, y allí eran hundidos o colocados para su fin. En este lugar estuvo entre 1925 y 1939. Posteriormente, se desmontó y posiblemente en gabarra se trasladó a Bermeo. En Bermeo el reto era importante, crear un dique-rompeolas de unos 300 metros de longitud. Para este fin, se instaló una grúa Titán sobre la base del dique. Su diseño y construcción corrió a cargo de la empresa Leblanc (París) y sus dimensiones eran espectaculares. Tenía un brazo de unos 50-60 metros de largo y una altura de unos 10-15 metros. Su pórtico descansaba sobre un carro con dos carriles con ruedas en diferentes alturas que se movían por raíles a lo largo de todo el dique. La parte trasera construía el contrapeso de la grúa. Para girar y desplazarse contaba con uno o dos motores eléctricos. Esta grúa cogía estos bloques de hormigón y los iba depositando en la parte inferior del talud del dique y paulatinamente se iban colocando hasta llegar a la parte superior donde se originaban los huecos característicos, de esta forma el dique de defensa cogía su forma peculiar.
En 1963, en una segunda fase constructiva, la empresa Entrecanales y Távora bajo la dirección del ingeniero director Javier Rodríguez Marquina, se encargó de prolongar el rompeolas y de crear una escollera artificial con bloques de hormigón ciclópeo. En esta nueva fase, la empresa colocó otra grúa-puente junto a una cementera (se ven muy bien en una de las imágenes). La grúa puente se encontraba en la explanada, en lo que hoy sería aproximadamente la fábrica de hielo, y era la encargada de ir trasladando los cubos de hormigón desde la cementera hasta la grúa Titán y también depositándolos en la gabarra Nortada que ayudaba por mar en las labores de llenado de la escollera. Una vez terminadas las obras de esta fase se retiró la grúa-puente, pero no nuestra Titán ya que esta grúa era propiedad de Obras del Puerto. Por tanto, nuestra Titán dejó de tener un uso constructivo para empezar a formar parte del rompeolas como ornamento y juguete para los adolescentes del pueblo. Finalmente, en el otoño de 1991 y en el contexto de una nueva reforma y prolongación del rompeolas, se procedió a su desmontaje de una forma secuencial, debido al lamentable estado en el que se encontraba.

Dos datos para terminar con la curiosidad:

Fuentes:
-Joseba Andoni Basterretxea Atutxa, “Evolución del puerto”. Revista Bermeo 1, 1981, pp. 143-152
-Carmen Martínez Menaya: “Bermeo, Ondarroa, Lekeitio: Aproximación histórica a unas ciudades portuarias”: http://www.eusko-ikaskuntza.eus/PDFAnlt/vasconia/vas22/22073122.pdf
-Ana María Rivera Medina: Estudio Histórico del puerto de Bermeo. 1998.
-Y hemeroteca histórica del periódico El Correo, y la información que me han proporcionado Aingeru Astui e Iratxe Astui. Mila esker, benetan!

*Si os ha gustado pues ya sabéis a compartir ..., y entre todas y todos difundimos la historia de nuestro Bermeo.

(Tiempo de lectura: 4’ 12’’)

Foto más antigua que he logrado conseguir de la Titán (años 40)
Obras de inicio en los años 60.
Titán y la grúa-puente junto a la cementera.


Titán recogiendo bloque.




Imágenes de las cadenas del motor y de las cadenas que  conectaban el motor con el  puntal del brazo.
Imágen en la que se observan muy bien los raíles por donde se desplazaba.



Zona en la que se construyó el Rompe con los topónimos del lugar.

                                                La Titán en la zona de Arketa (Ibarrangelua)

La Titán a mediados de los años 70



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