LA DAMA PERDIDA DE SANTA MARÍA DE LA ATALAYA
Las crónicas de los historiadores que nos describen la maravillosa y espléndida Santa María de la Atalaya, aluden entre otros tesoros a una pequeña imagen de Santa María con su hijo (Andra Mari). Esta talla se ubicaba el parteluz de la portada lateral orientada hacia la villa a través de la calle Andra Mari. Era una preciosa talla, pero ¿qué ocurrió?
Abandono y ruinas de la monumental Santa María de la Atalaya
A lo largo de las últimas décadas del siglo XVIII hubo diferentes acciones para intentar reconstruir la monumental iglesia. Ya veis como el interés del pueblo por mantener el templo se constata a través de esta cantidad de obras que os describí en la píldora sobre esta iglesia. Pese a esto en 1770 se reconocen las bóvedas, hallándolas en completa ruina. El proceso de desmantelamiento comenzó con el traslado del órgano en 1772 y la solicitud de un informe en este mismo año al arquitecto Gabriel de Capelastegui. Sin embargo este no será más que un primer paso en las complicadas gestiones de derribo de la iglesia de la Atalaya y la construcción de la nueva iglesia de Santa María de la Asunción. Así, en 1776 y tras el derrumbamiento de las bóvedas de la iglesia y visto el deterioro continuo, el cabildo solicita un nuevo informe al perito fray José de San Juan de la Cruz. Se harán nuevos peritajes en los que se terminará por proponer nuevas localizaciones para la nueva iglesia, siendo aceptada la sugestión de ubicarla en el solar de la casa de Baños y en terrenos de José Ventura de Mendoza de Arteaga y Madariaga, en frente del ayuntamiento. Finalmente, en abril de 1782 comenzaron las labores de derribo de la iglesia de la Atalaya, se inició con la demolición de la torre de la iglesia siendo comisionados por la villa Joaquín de Urioste y Manuel de Aurrecoechea. La obra de derribo finalizó en julio de 1783, cerrándose la iglesia y trasladándose todas las funciones parroquiales a Santa Eufemia el día 16 de febrero de 1784. Sin duda, el cuadro de Luis Paret de 1783 es una referencia fundamental para observar el proceso de demolición de este monumental edificio que teníamos en nuestra Tala.
Talla de Andra mari: nuestra talla 'perdida'
Los datos más precisos de esta talla nos los proporciona Lizarralde en 1934 en un Ensayo que realizó sobre las Andra Mari en Bizkaia. Siguiendo su descripción, nos dice que la imagen representa a María, de pie, con la característica silueta incurvada y sinuosa derivada del gesto originado por el desplazamiento de la cadera hacia un lateral para contribuir de esta forma a facilitar el sostenimiento de la figura del Niño sobre el antebrazo izquierdo. Esta disposición, tan propia de la imaginería francesa, no por ello debe incitar a pensar necesariamente en una pieza de importación, aunque si nos ayuda a situarla cronológicamente a partir de mediados del siglo XIV. A este momento corresponde asimismo la graciosa distribución de los pliegues del manto cruzado, de cadencia curvilínea, con un extremo del cual parece cubrirse la figura seguramente desnuda de Jesús que parece sostener una esfera alusiva al globo terráqueo en su mano izquierda mientras bendice con la derecha. La cabeza inclinada de la Virgen complementa los rasgos de esta hermosa imagen, de un metro escaso de altura, tamaño que resulta algo reducido, pero no en exceso.
Ubicación de la talla
Todo parece indicar que esta imagen se localizaba en el parteluz de la portada lateral orientada hacia la villa, que se levantaba al final de la calle Andra Mari, protegida por un excepcional pórtico, que es el que podéis observar en el cuadro de Paret. No obstante, tal y como nos describe el historiador Jesús Muñiz, tampoco es descartable, dada su temprana cronología, la opción de que pudiera tratarse de la imagen titular del templo que recibiese culto en su capilla mayor.
¿Dónde se encuentra la talla?
Por la información que nos proporciona Lizarralde, esta interesante obra aún se encuentre en alguna de las colecciones particulares de la capital vizcaína, pues este autor la ubicaba en la perteneciente al abogado Fidel Orbeta Goti, natural de Bermeo.
Fuentes utilizadas: Artículo de Jesús Muñiz "El arte de Bermeo en la época de los Ercilla". Los Ercilla como paradigma de una época. Asier Romero y Mikel Mancisidor (eds.). EHU, 2023.
Tiempo de lectura: 1' 23''
Tiempo de elaboración de la píldora: unas dos horas.
Portada lateral orientada hacia la calle Andra Mari, y lugar dónde se ubicaba la Andra Mari