IZARO: EL TESORO DE MUNDAKA (3ª parte)

En otras píldoras ya os he contado la historia de Izaro (Izaro: el tesoro de Bermeo_1 e Izaro: el tesoro de Bermeo_2), pero hay un dato que siempre me ha llamado la atención, y es la posibilidad real que hubo de que los franciscanos de Izaro en lugar de haber terminado en Forua, se hubiesen asentado en Mundaka. Por esta razón, título esta píldora Izaro: el tesoro de Mundaka, porque siempre he tenido claro que atendiendo a la historia que nos une, Izaro es tan importante para Bermeo como para Mundaka, nuestro pueblo hermano.

Abandono del convento de Izaro
Como sabéis el estado del convento de Izaro a principios del XVIII era ruinoso, por lo que urgía un traslado a tierra. La decisión oficial se tomó en octubre de 1713, y el traslado se prolongó desde abril de 1714 hasta agosto de 1719, cuando los franciscanos de Izaro tomaron posesión de la casa y de los terrenos donados por Francisca González de Palacio y Angela Estalayo (madre e hija) vecinas de Forua, y de la poderosa casa de Bolialdea. Los frailes que abandonaron el convento de Izaro y se instalaron en Forua, fueron: fray Pedro de Olabarria, fray Agustín de Leginazabal, fray Juan de Alzaga, fray Lucas de Goiri, fray Juan de Arritola, fray Ignacio de Echebeste, fray Manuel Junón y fray Manuel de Zubero.

El hospicio en Mundaka
Sabemos por los historiadores Labayru y Larrinaga, que en 1630 se estableció en Mundaka un hospicio (con el sentido de 'albergue') para frailes transeúntes, que pudiera ser utilizado por los de Izaro los días en que la travesía en la lancha, era peligrosa. Además, esta lancha se encontraba en el puerto de Mundaka. Pero, Mundaka ¿qué ganó con este hospicio? Pues algo muy interesante, logró que la orden franciscana autorizase al afamado maestro de obras y fraile Lorenzo de Jorganes, para que colaborase en la reconstrucción de la iglesia parroquial de Mundaka, que para estas fechas se encontraba en muy malas condiciones.

Los franciscanos querían más...
A lo largo de este siglo XVII, los franciscanos de Izaro mantuvieron sin problemas este hospicio en Mundaka, sin entrar en conflictos con las autoridades religiosas (clero de Santa María) ni civiles (ayuntamiento y 'notables' locales). Pero las cosas se complicaron cuando alrededor de 1690, los franciscanos solicitaron a la Nunciatura Apostólica (una especie de embajada del Vaticano en España) la construcción de un oratorio en este hospicio. Lógicamente, el clero local temeroso de que este oratorio fuese el inicio de cosas mayores se opusieron tajantemente, y presionaron a las autoridades locales para que les negase el uso del barco que tenían para sus viajes a Izaro, llegando incluso a conseguir su expulsión de Mundaka. Finalmente, la intermediación del provincial de la orden (el jefe) el fraile Jerónimo de Acorda logró relajar las posiciones y permitir que este hospicio continuase unos años más. ¿Qué querían en realidad los franciscanos? Eran conscientes de la ruinosa situación del convento de Izaro y por eso necesitaban una nueva ubicación. Lo intentaron en Mundaka, pero también en otras localidades cercanas, como en Lekeitio o Gernika. 

¿Dónde estaba este hospicio en Mundaka?
La referencia nos la da una fogueración (una especie de censo poblacional relacionada con la recaudación de impuestos) de 1704, se cita "tras la casa del Portal de Mundaka, la que sirve de hospicio para los religiosos de la comunidad de Izaro: Juan Baptista de Albiz". En otra fogueración, esta vez de 1745, ya no se cita ninguna casa que sirva de hospicio, pero en la misma zona de Mundaka, aparece "La de Albiz". Lo que indica que el hospicio ya había desaparecido. Erkoreka en su libro sobre Izaro, ya nos señala en palabras de Kepa Ormaetxea (exalcalde de Mundaka) que al inicio del actual Goiko Kalea  en dirección a Gernika, se encontraba el llamado Portal ('Portale') donde se colocaba la cadena que impedía el paso de mercancías sin el correspondiente pago de impuestos. Además, en los documentos de los siglos XIX y XX, el actual número 5 de Goiko Kalea, en cuyo bajo había hasta hace poco una administración de lotería, es denominado Albiz y Albiz Porturas. Y en el número 3, Bidaurre, pertenece a la familia Kortaeta-Zuloaga y esta casa presenta dos interesantes datos para nuestra píldora. El primero hace relación a la existencia de una capilla privada en la casa, que lamentablemente los dueños actuales en una de sus reformas decidieron eliminar, aunque algunas de sus pertenencias se donaron a la parroquia de Santa María; y, un segundo dato hace referencia a las pinturas que aún se conservan en sus paredes a modo de decoración. Estas pinturas las mandaron realizar los dueños de esta casa (Pedro Zuloaga y Josefa Leona Kortaeta Mendezona) en el primer tercio del siglo XX y parecen representar la importancia del sector naviero para la familia Larrinaga (hay que tener en cuenta que la hija de Pedro Zuloaga, Concepción Zuloaga era la mujer de Ángel Bollegi Larrinaga). La presencia en una de las pinturas de una barca junto con dos personas, me hizo pensar en un principio en la posibilidad de que se tratase de la famosa barca que trasladaba a los franciscanos de Mundaka a Izaro, pero el estilo inglés de la casa y la irreconocible vista costera que aparecen, me hacen sospechar de que estamos ante un paisaje inglés ¿Tal vez la preciosa costa de Norfolk?, ya que la familia vivía en Liverpool, y residía en esta casa de Mundaka tan solo en época estival.  Con todo, la coincidencia del nombre de la casa nº 5 Albiz, con el que se cita en la fogueración de 1704 vinculado al hospicio de los frailes de Izaro, "Juan Baptista de Albiz", me lleva a pensar de que el hospital se ubicó en ese lugar. Actualmente, un cartel con el apellido 'Albiz' identifica esta casa.

¿Quién es Juan Baptista de Albiz y Portuondo?
Esta persona aparece ya citado en el documento que narra la toma de posesión de la casa y terrenos de Forua por parte de los franciscanos en 1719. Se le describe como 'síndico apostólico'. Esta intitulación es muy importante ya que estas personas eran las encargadas de administrar las limosnas y los bienes de las órdenes religiosas. Este tipo de cargos recaían en personas muy singulares y gozaban de un elevado status social y de suma credibilidad y respeto en la localidad donde vivía. En los registros sacramentales del Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia aparece como nacido y bautizado en Ibarrangelua (Akorda), pero en la documentación aparece posteriormente residiendo en Mundaka. La coincidencia de los nombres de la citada casa nº 5 de Goiko Kalea Albiz y Albiz Porturas, con los apellidos del síndico que representó al convento de Izaro, Albiz y Portuondo, no deja lugar a dudas sobre la ubicación del hospicio en ese lugar. Además, los datos de la fogueración de 1745, nos hacen pensar que tras el traslado del convento a Forua y no necesitando ya el hospicio de Mundaka, la casa fue adquirida por el mismo Juan Baptista de Albiz. Por tanto, actualmente entre la casa Albiz y la casa propiedad de familia Kortaeta-Zuloaga, se debió de ubicar el hospicio. Por desgracia, las únicas reminiscencias que nos han llegado se refieren a la existencia de una capilla privada, en una de las casas.

Fotos: (1) Casa de Albiz (número 5); (2) Casa de Kortaeta-Zuloaga (número 3); (3) Pinturas en el que aparece las escenas paisajistas de la casa Kortaeta-Zuloaga; (4) Grabado de 1846 de la iglesia de Santa María de la Asunción de Mundaka.

Fuente: El libro de A. Erkoreka. Izaro. Historia y tradiciones. Y la inestimable ayuda de Saioa Bollegi, Iñaki Iturrioz y Txato Etxaniz, mila esker!!!

Tiempo de lectura: 3' 57''

*Si os ha gustado compartir y difundir, y entre todas y todos hacemos más grande nuestro pequeño paraíso. 









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